MUNDIALISTAS Y SU FÚTBOL / RUSIA 2018: Arabia Saudita, Jugar a lo que el Rey diga

“No hay más Dios que Alá y Mahoma es su profeta” este es el lema del Reino de Arabia Saudita. Este pensamiento religioso se trata de aplicar al pie de la letra en cada uno de los actos de los individuos y de las instituciones. El fútbol no se salva en este país que olvidó que el Corán puede tener muchas metáforas. Se juega como se vive y en este Reino se vive bajo los preceptos más recalcitrantes de la religión musulmana.

Es difícil imaginar un mundo en que el apedreamiento es legal, un mundo en que el Rey hombre determina si puedes votar, pensar, hablar o ir a un partido de fútbol. Las mujeres en esta parte del mundo entraron a una cancha por primera vez en el 2017. Aquí se reproduce “Las mil y una noches” a diario. Mujeres que buscan crear su ficción para evitar que les corten la cabeza. 

En este sentido ser entrenador de fútbol de la selección es algo parecido. En menos de tres meses el Rey decapitó a dos entrenadores y terminó nombrando a Juan Antonio Pizzi. Antes de él estuvo Bauza. No le interesa en lo más mínimo el estilo de juego, ni la posesión, mucho menos la precisión. Pero lo más interesante que en este mundo tan cerrado quieren jugar como occidentales y no como cualquiera. Por la selección de entrenadores uno puede interpretar que en fútbol quieren ser Argentina. 

Todos los jugadores convocados participan en el medio local. Es una Liga fuerte para Asia, pero sometida a los caprichos del reino. La expectativa de este equipo sin identidad en el mundial de Rusia es nula. Pero si gana algún juego con la presencia del Jeque en la tribuna, seguro este y sus hijos celebrarán como Zares derrochando los millones obtenidos por el petróleo en el país de Putín.

Sus ciudades más emblemáticas son La Meca y Medina, pero si tiene alguna esperanza de conocerlos alguna vez la alternativa que debe manejar es convertirse al musulmán. Es un país que vive confundido entre los lujos aprendidos en occidente y las enseñanzas al pie de la letra de una religión que se instauró como tal hace 1800 años. El fútbol es la muestra de esa confusión.