CRÓNICA: Gremio 0 vs Barcelona 1: Se difinió en la ida

Un sonriente Gremio recibió como local a Barcelona de Guayaquil, en un partido que para los ecuatorianos fue soñar con la hazaña después de ser humillados en casa por 3 a 0. Además de ir por igualar la serie, fueron por dejar arriba el prestigio internacional, tan venido a menos en estos años y que esta Libertadores les devolvió, con justicia porque supo sortear a pesos pesados como Atlético Nacional, Estudiantes, Botafogo, Palmeiras y Santos, todos ex campeones del torneo.

Gremio abrió con Marcelo Grohe en el arco, Edilson, Pedro Geromel, Walter Kanneman y Bruno Cortez en defensa; Arthur, Jailson, Luan, Ramiro Benetti y Fernandinho en medio campo; dejando en punta a Cícero Santos. Renato Portaluppi extrañó a Lucas Barrios, de gran actuación en Guayaquil.

Por su parte, Almada dispuso el mismo planteamiento con el que se comió 3 como local, con un solo punta y 5 volantes, seguramente si arriesgaba sacando un volante y poner otro atacante, se hubiera mostrado más agresivo. Banguera estuvo en el arco, Velasco, Jefferson Mena, Javier Arriaga y Beder Caicedo en la defensa; Esterilla, Oyola, Minda, Caicedo y Damián Diaz en el medio campo; y un solitario Alvez en punta.

Los primeros 20 minutos no existió ni un ataque para los dos, con un Barcelona incapaz de hacer daño y un Gremio que esperó para poco a poco ir adueñándose del balón. Al minuto 32, una jugada espectacular del zurdo Marcos Caicedo, permitió en rebote que Alvez marque la primera. Espectacular torneo del uruguayo. El primer tiempo terminó 1 a 0 a favor de Barcelona, que se fue al descanso dejando en sus hinchas la sensación de que era posible hacer dos más.

Para la segunda mitad, ambos se mostraron más directos para atacar, con un Barcelona más convencido en sus posibilidades y con un Gremio con menor claridad en comparación al partido anterior. Al transcurrir los primeros 15 minutos del segundo tiempo, el partido se volvió bronco, con pierna fuerte y con un Gremio que pareció cuidar más lo logrado en la ida, que arriesgar en casa. Al minuto 67, Císero no pudo definir en mano a mano con Banguera. Almada no arriesgó con su esquema y el tiempo siguió su curso, sin que llegue un nuevo gol. Para ganar hay que atacar, que arriesgar, pero para Almada fue mejor mantener su estrategia que intentar algo más.

Al final, Barcelona pareció mejor a lo largo del partido, obtuvo una victoria que solo quedará para la estadística, ya que Gremio, obtuvo su clasificación haciendo valer lo hecho en la ida y con un conocedor del juego como Renato Fortaluppi al frente, logró su cometido. Se viene la gran final: Gremio vs Lanús.

Por José Luis Almeida