#Martesdeartes CRÓNICA: #Barcelona 3 - #Juventus 1 ¡Independencia!

El debate en España está fuera de la cancha. Catalunya quiere separarse del reino y quien la culpa. En pleno siglo XXI tener que seguir pagando a una familia real para que maten elefantes y huyan de la justicia es un absoluto absurdo.

Quien ya se separó definitivamente de España y Europa es el Barcelona. Del juego de Guardiola que todo el mundo quiso copiar en un momento no queda nada. Los primeros 45 minutos del Barça frente a la Juve fue un abombe total. Varios aficionados cabecearon varias veces y el susurro que se escuchaba en el Camp Nou era del bostezo.

Lento e impreciso Messi perdía todos los rebotes. Iniesta levantaba la cabeza tocaba al pie y el transito en la mitad de la cancha era más lento que en hora pico en Manhattan. Los nueve atrás que puso Allegri, entrenador de la Juventus, sentían tanta desesperación que salieron a atacar y casi anotan. Higuaín y Matuidi hicieron una pared de Messi y Suárez, Dybala desequilibró por velocidad pero sin punteria. Y Pjanic tapó al 10 del Barcelona y lo hizo lucir mal.

Pero ese aburrimiento se terminó cuando Messi se desesperezó. Pared con Suárez, recibe y de izquierda la pone en un costado. Se acababa el primer tiempo. Se tuvo que esperar 45 minutos y la Juve que se creía mejor se desmoronó. En el segundo tiempo Allegri no pudo levantar la moral de su equipo y fue una sombra.

Jugada rápida, Messi recibe solo por la banda, desborda, lleva marcas, da el pase justo para Suárez pero un defensa de la Juve se interpone. Parece que todo queda en nada pero de atrás llega Rakitic y la clava. Es el segundo, la gente dejó de bostezar y empieza a celebrar. La Juve parece que ya no quiere jugar.

El tercero es nuevamente de Messi. Nadie lo para y un tiro a la esquina. Buffon tiene una cara que mezcla decepción, ira y resignación. Podía ser una goleada más grande pero no quisieron. La Juve intentó algo pero eran patadas de ahogado. Dybala eclipsado por Messi, Higuaín justificando su salida de la selección argentina y Suárez demostrando que es el mejor delantero del mundo.

Hoy no se vio el mejor fútbol del mundo. No hubo magia, ni colorido, ni intensidad. Lo que si hubo es Messi y no es poco. Hubo goles y un Barcelona que poco a poco declara independencia de Guardiola. Mucho control de la pelota, lentitud, equilibrio y eficacia. Un equipo Catalán pragmático, sin reino y sin nacionalismos.